sábado, 26 de mayo de 2012

Amigo Federico


Dentro de unos días, concretamente el 5 de junio, se cumplirán 114 años del nacimiento, en Fuente Vaqueros (Granada), de Federico del Corazón de Jesús García Lorca. Un genio que sería brutalmente asesinado 38 años después. Aún pudo, en tan corto espacio de tiempo, dejar constancia de sus dotes excepcionales como poeta y dramaturgo, elevándose su obra a lo más alto del teatro español, reconociéndosele mundialmente su categoría. Federico García Lorca, adscrito a la llamada generación del 27, es el poeta de mayor influencia y popularidad de la literatura española del siglo XX. Para tratar de esclarecer las posibles razones de su temprana muerte (si es que pueden existir razones para matar a un hombre) sería necesario analizar su pensamiento político. Nada más lejos de mis modestas posibilidades. Por posición social, podemos llegar a la conclusión de que no pertenecía a las clases más oprimidas, que podían, por necesidad, estar alineadas a la izquierda. Tenemos, eso sí, la posibilidad de conocer su obra: nada que ver, por ejemplo, con la de Miguel Hernández, que puso gran parte de la suya al servicio de sus ideas republicanas. La obra de Federico es eminentemente cultural. Es la obra de un intelectual puro. Su talento no parece sujetarse a ideas políticas, sino que emana del entorno. La opresión de las mujeres en un ambiente rural de aquella época (Bodas de sangre, Yerma, La casa de Bernarda Alba...) no son un invento, sino la recreación (magistral) en teatro de aquello con lo que se convive. Y qué decir de su poesía, gran parte de ella enraizada también con su entorno andaluz: los toros (Ignacio Sánchez Mejías), los gitanos (Antoñito el Camborio). Toda una obra en la que se eleva a la categoría de protagonista (brillante protagonista) todo el entorno popular. Y todo ello hecho con una maestría que hoy, cerca de cien años después, su obra inagotable aún permanece en la cima de la literatura y la dramaturgia. Y no tiene visos de que pueda decaer. Todo ello me lleva a pensar que su muerte pudo ser provocada por un error o –y tal vez esto sea lo cierto- o por la reacción de unas mentes estrechas y miserables. Al matar a Federico, no asesinaron solamente a un hombre, sino que propiciaron un terrible bofetón a la cultura. Esa es la prueba más fehaciente y clara de la catadura moral de quienes perpetraron el asesinato.

El día 12 de junio, 114 años después de su nacimiento, sin rencores que nos enturbien la voz pero con el ansia enorme de recordar la obra del maestro, nuestra asociación (Asociación Cultural “Caminos”) vamos a ofrecer un recital: "AMIGO FEDERICO", haciendo un breve recorrido por la poesía y el teatro que nos legó. Será en la Universidad Miguel Hernández (Campus de Elche). La universidad, ligada como debe ser al conocimiento y la memoria, es sin duda el foro más adecuado para esta modesta evaluación. Ojalá nuestras voces sean capaces de deshojar correctamente algunas de las palabras que Federico García Lorca dejó escritas.

SI MIS MANOS PUDIERAN DESHOJAR

Yo pronuncio tu nombre
en las noches oscuras,
cuando vienen los astros
a beber en la luna
y duermen los ramajes
de las frondas ocultas.
Y yo me siento hueco
de pasión y de música.
Loco reloj que canta
muertas horas antiguas.
Yo pronuncio tu nombre
en esta noche oscura,
y tu nombre me suena
más lejano que nunca.
Más lejano que todas las estrellas
y más doliente que la mansa lluvia.
¿Te querré como entonces
alguna vez? ¿Qué culpa
tiene mi corazón?
Si la niebla se esfuma,
¿qué otra pasión me espera?
¿Será tranquila y pura?
¡Si mis dedos pudieran
deshojar a la luna!

jueves, 26 de abril de 2012



PATRICIO GONZALEZ CABALLERO

POEMAS

Si a mí me quisieras tú

Mujer, si tú me quisieras,
mía sería la luna
con mil rosas en el centro,
que yo pondría una a una
las mil rosas en tu cuerpo.

Me sentiría un atlante
aunque no me lo pidieras,
mis hombros serían la base
del quinto pilar de la tierra.

Mujer, si tú me quisieras.

En tus ojos la luz brilla
tus dientes son como perlas,
arreboles tus mejillas
me enloquecen tus caderas.

Mujer, si tú me quisieras.

A veces me siento ufano
sé que eres mi quimera
¡mil rosas! aquí en mis manos
viéndolas como se secan.

Mujer, si tú me quisieras

Como un torrente de luz
volvería mi vida a ser,
atrás quedaría mi cruz
en un nuevo amanecer.

Si a mí me quisieras tú.


Arcano

El cantar del agua de los manantiales
los regatos, los ríos y las fuentes,
en unos labios palabras coherentes
y en mi patio aroma de rosales.

Alma agua, es la vida en los mortales
agua de nieve, fría, pura y transparente,
alma, oculta en la luz inteligente
bella como el agua de los manantiales.

El silencio abstracto de una boca
el pensamiento opaco de una mente
ímpetu de ola estrellándose en la roca.

Alguien vaga solo entre la gente
Afrodita, Atenea, al errante descoloca,
¡Ay amor! Tú eres del río la corriente.


En memoria las campanas de las iglesias de
todos los pueblos pequeños de España

Campanas de la Aldea Quemada
ecos de historia y de armonía,
por siempre en la memoria mía
música en mi alma enamorada.

Al pastor y su rebaño en la majada
al gañán y su yunta al rayar el día,
al hombre del olivar en la mañana fría
al cante arriero de la madrugada.

Fuisteis llanto ante la muerte
alegría fiel en los nacimientos,
compañeras del pueblo y de la gente.

Si callaran vuestra voz otros eventos,
¡qué soledad en el campo! Diferente.
¡Qué silencio gris entre los muertos!


El mar y el amanecer

Muchos días veo la aurora
la luz del amanecer,
el sol calienta la piel
ante el mar que me enamora.

A ti, compañera amada.
¿Dónde estarás escondida?
Estoy pasando la vida
soñando con tu mirada.

¡Ay amor!, ¿por qué me dejaste a la deriva?
Sólo en medio de la nada.

Yo sé bien como quisiera
poder mirar a mi lado,
con ojos de enamorado
por siempre a una compañera.
Compañera no una esclava.

Libre lo mismo que el alba
quiero yo en mi compañía,
que su libertad sea la mía
bajo nuestra sombra larga.

Qué fácil sobre el papel.
Qué difícil lo real,
cuando se acerca el final
para el hombre y la mujer.

Amor, compañía, soledad, silencio,
destierro dentro de tu propia casa.
¿Qué hago aquí?, ¿a dónde voy.?
Sólo sé de dónde vengo.

Paralelos sentimientos
quiero a mi lado sentir,
siento ansias de vivir.
Vivir, por fuera y por dentro.


Hay una silla vacía...

Hay una silla vacía en torno a mi mesa.
Hay un espacio en mi alma que nadie ocupa.

La soledad me hiere, me oprime, me agobia.
¿Por qué no te olvidé mujer? Quiero olvidarte. ¡No puedo!

En mi sueño de noche veo una luz en la distancia.
Una luz más allá de las estrellas. Mucho más allá.

Intuyo un alma que bulle en torno a mi alma.
¿Por qué la intuyo si nunca he podido verla?
Sé que tanta luz y tanta opaca la nitidez de mis ojos.

Me siento atrapado en las redes de la soledad.
Soledad. ¿No sé si te amo? Mi fiel compañera
de olvido, sufrimiento y llanto.

Ahora que estoy más cerca del final que del principio.
Ahora que nada puedo pedir, que nada puedo ofrecer.
Sólo la ignorancia osaría pedirme algo de lo que no me queda.

Tal vez esperanza. ¿Esperanza de qué? Cuando esa luz que
en mi sueño aparece en la distancia, cada día es más brillante.
Si me queda. Un estimulo interior al mirar al cielo en la noche,
entre penumbra y silencio, donde no están, pero yo los veo;
aquellos ojos verdes, aquel pelo dorado, aquella piel canela,
aquellos labios rojos...

Naufrago soy en este mar de recuerdos perdidos en el
tiempo, confusos los reales con los que no lo fueron.
Embarcado voy en mi ventura sin comprender.
Donde termina mi delirio... y donde empieza mi locura.

lunes, 9 de enero de 2012

"Medio pan y un libro"


Por Betty Oreggia

Parece mentira que los pensamientos valiosos, aunque se hayan escritos muchos años atrás estén siempre vigentes, coincido totalmente con lo expresado por este grande de España, Don Federico García Lorca, a quien cada día admiro más.

Discurso de Federico García Lorca al inaugurar la biblioteca de su pueblo con plena vigencia 80 años después...

Medio pan y un libro

Alocución de Federico García Lorca al pueblo de Fuente Vaqueros (Granada) en septiembre de 1931:

"Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. «Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre», piensa, y no goza ya del espectáculo sino a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión. "Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada. "No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social. "Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros? "¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: «amor, amor», y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: «¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!». Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida. "Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: «Cultura». Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz".

(A PUNTO DE CUMPLIRSE 81 AÑOS DE AQUEL DISCURSO, CUALQUIER SEMEJANZA CON LA ACTUALIDAD, NO ES PURA COINCIDENCIA).

martes, 3 de enero de 2012

Joaquín Sabina. - Contigo



Querer y no querer no tiene nada que ver con amar, o con no amar. Pero esto, que se nos escapa a la mayoría de los mortales, sí que lo tienen claro los poetas. Por eso los envidio tanto. Es tan hermoso ser poseedor de la palabra justa, la que se acopla sobre todo, a los sentimientos, esas emociones íntimas que nos sonrojan, que nos negamos a compartir sobre todo porque no sabemos cómo hacerlo. Expresar en palabras aquello que se siente, es sólo potestad de los poetas. De los de antes y de los de ahora. Joaquín Sabina, con su verbo claro, expresa cómo entiende él el amor sin rutinas. El amor con dolor, pues amar significa también renunciar, no sólo es poseer. Amar es sentir como propio el dolor ajeno, aunque la palabra ajena suene tan mal referida al amor: “Y morirme contigo si te matas / y matarme contigo si te mueres / porque el amor cuando no muere mata / porque amores que matan nunca mueren”. A mí me emociona leer estas cosas, pensar en ellas, llevarlas a mi vida... Pero, sobre todo, admiro a quien sabe exportarlas desde su interior y hacerlas patrimonio de la humanidad. Ojalá que en este año que anteayer empezamos, consigamos amar mucho, aunque nos duela, porque en el fondo –que es donde se cuece todo lo bueno- estaremos dándole a nuestra personalidad un toque más humano.

CONTIGO

Yo no quiero un amor civilizado,
con recibos y escena del sofá;
yo no quiero que viajes al pasado
y vuelvas del mercado
con ganas de llorar.
Yo no quiero vecinas con pucheros;
yo no quiero sembrar ni compartir;
yo no quiero catorce de febrero
ni cumpleaños feliz.
Yo no quiero cargar con tus maletas;
yo no quiero que elijas mi champú;
yo no quiero mudarme de planeta,
cortarme la coleta,
brindar a tu salud.
Yo no quiero domingos por la tarde;
yo no quiero columpio en el jardín;
lo que yo quiero, corazón cobarde,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.
Yo no quiero juntar para mañana,
no me pidas llegar a fin de mes;
yo no quiero comerme una manzana
dos veces por semana
sin ganas de comer.
Yo no quiero calor de invernadero;
yo no quiero besar tu cicatriz;
yo no quiero París con aguacero
ni Venecia sin ti.
No me esperes a las doce en el juzgado;
no me digas "volvamos a empezar";
yo no quiero ni libre ni ocupado,
ni carne ni pecado,
ni orgullo ni piedad.
Yo no quiero saber por qué lo hiciste;
yo no quiero contigo ni sin ti;
lo que yo quiero, muchacha de ojos tristes,
es que mueras por mí.
Y morirme contigo si te matas
y matarme contigo si te mueres
porque el amor cuando no muere mata
porque amores que matan nunca mueren.

lunes, 24 de octubre de 2011

Tropezar dos veces...


Sé que no somos perfectos, faltaría más. Sé que, como humanos que somos, estamos sujetos a la posibilidad de equivocarnos, de confundir con negro lo que sólo era gris. Sí, muchas veces nos equivocamos y, como justificación, solemos decir que es de humanos equivocarse. Es este un tópico al que nos aferramos para disimular nuestra incapacidad. Pero no sería justo pensar que todo lo humano es sinónimo de imperfecto. Tenemos la capacidad de crear y también la de aprender de nuestros propios errores, para que estos no vuelvan a suceder. Reiterarnos más de una vez en el mismo error, sí que significa estar abonados a la estupidez o, al menos, tener muchas opciones a ella. Y digo “estupidez” por emplear un término amable y que no comprometa demasiado. Analicemos ahora dos hechos que pueden suponer para una ciudad –y por lo tanto para sus habitantes- el tropezar dos veces con la misma piedra, demostrando una consistencia mental muy poco recomendable (sé que muchos, justamente, podrán sentirse ofendidos por esta afirmación, pero los hechos son los que son, y con ellos se escribe la historia de un pueblo. Y la historia, desgraciadamente sólo analiza los hechos en su conjunto, y no a tiende a la capacidad moral de las personas que no estuvieron de acuerdo con estos ellos, o que no tuvieron cualidades o posibilidades para impedirlos).

Hace ya muchos años, la ciudad de Elche saltó a la palestra de las noticias relevantes: un modesto agricultor, realizando sus tareas en el campo, había encontrado un busto excepcional, que a través de los siglos la tierra se había encargado de custodiar: La Dama de Elche. Ya se ha hablado mucho de esto, y lo han hecho personas infinitamente más cualificadas que yo. La historia está escrita y, por suerte, al alcance de todos quienes quieran conocerla. Este busto, al que se le dio el nombre de Elche, fue entonces vendido, tal vez porque se desconocía su auténtico valor que, poco a poco, fue siendo patente. Por suerte, España consiguió recuperarlo, pero Elche –en concreto- no. La Dama, con el nombre de Elche, una señal inequívoca de la identidad de este pueblo, sólo ha venido aquí de visita y... gracias. Políticos e intelectuales han puesto muchas veces el grito en el cielo ante lo que en ocasiones afirman, es una injusticia. “La Dama a Elche”, fue una reivindicación que puso, hace unos años, en pie a todo el pueblo. “Que vuelva a Elche su Dama”, dicen los versos de una conocida habanera. “Tiene su alma altruista / tiene su Dama universal”, cantamos siempre en otra querida habanera: “Aromas ilicitanos”, elevada al rango, me atrevería a decir, de segundo himno de la ciudad. Sin embargo, lo cierto es que aparte de los versos emotivos de estas u otras canciones o de las demagógicas soflamas de intelectuales políticos con discurso interesado, el hecho incuestionable es que la Dama de Elche no está en Elche porque en su día fue vendida, porque el pueblo no supo apreciar su valor, porque los
propietarios estimaron más el dinero que percibieron que el caudal de historia y de cultura del que se desprendieron y del que despojaron a la ciudad. Aquel fue un error que no debería volver a producirse por el bien de la ciudad. Pero, por desgracia, parece que la lección no se ha aprendido. Y, de nuevo, volvemos a tropezar con la misma piedra.

Hace unos años, Josefina Manresa, viuda del insigne poeta oriolano Miguel Hernández, vino a vivir a Elche. Con ella trajo un enorme caudal de material del poeta: cartas, versos, libros, fotografías... Todo un legado de incuestionable valor que intelectuales y políticos de la ciudad consiguieron de la viuda que los depositara aquí. Más tarde, al celebrarse el centenario del nacimiento del poeta, sus herederos y el consistorio municipal firmaron un contrato que había de convertir a la ciudad, durante al menos veinte años más, como depositaria del legado, al tiempo que ésta –la ciudad- se vería enriquecida con la creación de un Centro de Estudios Hernandianos que contribuiría, fundamentalmente, a elevar su nombre y su categoría, como así ha sido a lo largo de todas las actuaciones: congresos, exposiciones, conciertos... que se han realizado en toda España y en muchos otros países durante el año 2010 (año del centenario). Si ya lo estuvo mucho antes, durante este tiempo Elche ha estado vinculada al poeta. Y ha crecido en la medida que se le rendían infinidad de homenajes. La Universidad, con sede central en Elche, lleva con toda justicia el nombre de Miguel Hernández. Hoy puede decirse con toda claridad que la injusticia que se cometió con Miguel Hernández, estaba siendo reparada. Pero Elche ha vuelto a tropezar. Las autoridades municipales, al socaire de la crisis económica, han anulado el contrato firmado y han arrojado el legado de Miguel Hernández fuera de la ciudad. Hoy, ya todos sabemos, por desgracia, que lo de la crisis económica es un hecho incuestionable. ¿Pero lo es hasta el punto de que para este tema que nos ocupa no pueda haber ningún tipo de solución? Parece ser (así se desprende de lo que uno ve, escucha y lee) que a las autoridades municipales no les interesa lo más mínimo el legado de Miguel Hernández. En sus declaraciones públicas se aprecia –parece apreciarse- desprecio, e incluso odio. Más que de una medida anticrisis, esto se asemeja a una revancha. Insisto, digo que todo parece. Pero los hechos son los que son, como en el caso de la Dama. Mientras tanto el pueblo no sabe, no reacciona. Seguramente no tendrán que pasar muchos años para empiecen a levantarse voces que pidan el retorno del legado. Pero, como en el caso de la Dama, lo más probable es que para entonces sea tarde. Una vez más se habrá perdido la oportunidad de vincular a Elche –de un modo real- con un o unos elementos de esos que engrandecen el nombre de una ciudad. Antes fue la escultura y la historia. Ahora es la poesía y la historia. Y Elche, aunque crezca en extensión, seguirá empequeñeciéndose en su categoría. Y todo esto por dinero y por ignorancia. Por interese de unos y dejadez de otros. Tropezó dos veces con la misma piedra. Y dicen que no hay dos sin tres.

sábado, 8 de octubre de 2011

Assumiràs la veu d'un poble


És el 9 d’Octubre, la Festa Nacional del País Valencià (ara anomenat, per obra i gràcia dels polítics “Comunitat Autònoma Valenciana”). Per fi tenim un dia –i gràcies- en que tothom s’esforça per parlar un idioma –el valencià- menyspreat fins pels propis valencians, que el tenim com una parla de casa, i no ens atrevim ni tan sols a parlar-lo quan anem a una botiga o una oficina municipal. Ens val només, als que més o menys el parlem, per somniar. La meua generació vam ser educats en els principis de què el castellà era el idioma oficial d’Espanya, l’únic idioma que calia estimar i defensar. Així, el valencià va anar quedant arrumbat a la cambra on es guarden eixes coses que no tenen una utilitat pràctica. Els mestres, ens deien que havíem de parlar sempre castellà, per què tots ens poguessin entendre. De tal manera què, en parlar valencià, acostumem a demanar perdó als que no saben –o no han volgut saber- el nostre idioma. Fruit d’eixa educació, és la nostra forma de ser i de sentir el idioma a hores d’ara. Només fa uns dies, vaig assistir a un dels actes que, per a commemorar el 9 d’Octubre, es celebren al poble on visc. Es tractava de la projecció de la pel•lícula “Pa negre”. Els organitzadors –persones cultes i que diuen estimar la nostra llengua- demanaren disculpes per què la pel•lícula estava gravada en català. Fis eixa situació hem arribat.

En aquest dia del País Valencià, jo em prenc la llibertat d’escriure en aquest “blog” amb el meu idioma, els què els meus pares em parlaren des què vaig nàixer, la llengua en que parlava als meus avis, als meus germans i a molts dels meus amics. Una llengua menyspreada pels governants i que a l’escola ens fou segrestada. Una llengua què –cal dir-ho- mai no hem sabut defensar ni estimar com calia fer-ho. Em sento responsable de la meva manca d’empenta en aquest sentit. Avui escric en valencià i em sento orgullós de fer-ho.

És una llengua, malgrat tot, que ha valgut –i continua valent- per què escriptors i poetes expressen els sentiments més valuosos. És la llengua d’un poble: del meu poble. És la meua llengua.

Vicent Andrés Estellés, poeta valencià nascut a Burjassot l’any 1924, deixà constància del seu amor per aquesta llengua, en el següent poema:

ASSUMIRÀS LA VEU DÙN POBLE

Assumiràs la veu d’un poble
i serà la veu del teu poble
i seràs, per a sempre, poble,
i patiràs i esperaràs,
i aniràs sempre entre la pols,
et seguirà una polseguera.

I tindràs fam i tindràs set,
no podràs escriure els poemes
i callaràs tota la nit
mentre dormen les teues gents,
i tu sols estaràs despert,
i tu estaràs despert per tots.
No t’han parit per a dormir:
et pariren per a vetlar
en la llarga nit del teu poble.

Tu seràs la paraula viva,
la paraula viva i amarga.
Ja no existiran les paraules
sinó l’home assumint la pena
del seu poble, i és un silenci.
Deixaràs de comptar les síl•labes,
de fer-te el nus de la corbata:
seràs un poble, caminant
entre una amarga polseguera,
vida amunt i nacions amunt,
una enaltida condició.

No tot serà, però, silenci.
Car diràs la paraula justa,
la diràs en el moment just.
No diràs la teua paraula
amb voluntat d’antologia,
car la diràs honestament,
iradament, sense pensar
en ninguna posteritat
com no sia la del teu poble.

Potser et maten o potser
se’n riguen, potser et delaten;
tot això són banalitats.
Allò que val és la consciència
de no ser res sinó s’és poble.
I tu, greument, has escollit.

Després del teu silenci estricte,
camines decididament.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Mario Benedetti (Recital)

El 28 de Octubre, en el Aula de Cultura de Santa Pola, tendremos la oportunidad de encontrarnos de nuevo con las palabras y las emociones de Mario Benedetti. Una nueva oportunidad para aprender... y para sentir. Para todos nosotros, los que con evidente osadía, hemos decidido poner nuestra voz para este evento, representa una enorme responsabilidad, pero también un gran privilegio. Nutrirnos con sus emociones, por unos breves instantes hacerlas nuestras y tratar de extenderlas hacia el público que acuda a escucharnos, nos hará sin duda ser mejores, sentirnos mejores. Tal vez siempre ha sido igual, pero si hablamos ahora del tiempo que estamos viviendo, donde todo se valora con guarismos económicos, hablar de un poeta -y aún más, de un poeta de la grandeza y la humanidad de Mario Benedetti- es un auténtico ejercicio de libertad, de solidaridad: de HUMANIDAD. Cuando seamos conscientes de que la economía no lo es todo, que ni siquiera es lo primero, el ser humano habrá dado un gran paso, tan grande que lo hará, no sentirse falsamente, sino ser realmente el protagonista de una vida mejor, de un mundo mejor.

TRUEQUE

Me das tu cuerpo Patria y yo te doy mi río
tú noches de tu aroma / yo mis viejos acechos
tú sangre de tus labios / yo manos de alfarero
tú el cesped de tu vértice / yo mi pobre ciprés
me das tu corazón ese verdugo
y yo te doy mi calma esa mentira
tú el vuelo de tus ojos / yo mi raíz al sol
tú la piel de tu tacto / yo mi tacto en tu piel
me das tu amanecida y yo te doy mi ángelus
tú me abres tus enigmas / yo te encierro en mi azar
me expulsas de tu olvido / yo nunca te he olvidado
te vas te vas te vienes / me voy me voy te espero.

Viernes, 28 de Octubre de 2011. 7 de la tarde.
Casa de Cultura de Santa Pola.
BENEDETTI - El fantasma del Jardín Botánico.
Asociación Cultural "Caminos".