
¿Qué somos? La palabra "viejo" nos resulta repulsiva. Sin embargo, lleva implícito todo un caudal de vida y de experiencias. ¿Qué es ser viejo? ¿Tal vez estar en desuso, o no servir para nada? Yo conozco a la gente de mi grupo, y sé que esta descripción no va con ellos, y aún menos, con ellas. Obviamente, ninguno de nosotros tenemos el mismo aspecto que hace veinte años: el tiempo ha vuelto albos nuestros cabellos y, en nuestra piel, el constante paso de inviernos y de veranos ha dejado su huella. Nuestras ideas, como no podía ser de otra manera, tampoco son exactamente las mismas: hemos evolucionado. Afrontamos los problemas con otro talante. La serenidad nos hace ver las cosas con una claridad que antes, el frenesí de la juventud, nos impedía. En este sentido, no somos más viejos: somos diferentes. Pero con una diferencia que es totalmente nueva: es activa y vital. E incluso puede ser revolucionaria. Hemos sabido, y vamos a conseguir, que aquello que algunos llaman "el otoño de la vida", convertirlo, como dijo Antonio Machado, en "otro milagro de la primavera".
A UN OLMO SECO
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario, en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.
Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas de alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hacia la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.